Rafael Curci
Libros de Godot
La expresión titiritera sobrevive desde siempre en un territorio incierto. Subestimada, a veces, por sus propios cultores; mirada siempre con desconfianza desde sus terrenos contiguos: el escenario teatral y las artes plásticas. No está en la mirada de los otros, sin embargo, sino en sus propias manos mostrar lo extraordinario y singular de su profundidad expresiva, las increibles posibilidades narrativas y poéticas de su lenguaje. Fue sólo cuando pudo dejar de pensarse a sí mismo como vulgar teatro fiolmado que el cine llegó a ser considerado un "séptimo arte". Libros estupendos como éste de Rafael Curci ayudan a que los títeres y los objetos animados dejen de ser vistos de una vez por todas como un mero teatro portátil y ocupen el lugar, que sin ninguna duda, les corresponde entre las artes: el octavo. MAURICIO KARTÚN.