Novela ganadora del primer Premio Oculus de literatura fantástica, gótica y de terror.
Sin importar los adjetivos que se le quieran aplicar, o las categorías en las que vaya a colocarse, La tierra clama nuestros nombres se propone algo bastante inusual en la literatura mexicana. Tenemos grandes novelas realistas, como se sabe: narraciones que dan sentido a la vida cotidiana y política durante tal o cual período o región o acontecimiento memorable. Y también tenemos grandes novelas fantásticas (esto no se ha admitido siempre), que exploran nuestra realidad interior, esa que no se puede ver ni medir y que escapa de toda posible representación "literal" Pero son menos las novelas que intentan ambas cosas a la vez: que funden una visión precisa del exterior y otra del interior de nosotros mismos. Ahí se encuentra este libro, para fascinarnos y causarnos espanto.
Alberto Chimal